Fiesta solidaria en la carrera de Ziordia

El sábado día 6 de abril, Correr en La Rioja, se salió un poco de sus “fronteras” para desplazarse hasta Navarra, a la pequeña localidad de Ziordia (370 habitantes) y disfrutar de una carrera de la que habían oído hablar, y muy bien, vía Twitter.

La carrera solidaria Ziordiko Running nació de una cuadrilla de amigos aficionados a correr con ganas de tener una prueba en su pueblo. Así que, en 2013, con el apoyo del Ayuntamiento, se dio forma a la primera edición. Aunque este año se ha realizado en abril, la cita fija para muchos es a mediados de mayo.

Salió genial y pudieron donar entre 200 y 300 Kg de comida para comedores sociales y, como ya colaboraban con Reto Dravet, también recogieron bolígrafos y rotuladores usados para ayudar a la fundación. Hoy en día los Morados, como se autodenominan, cuentan con su propio puesto y venta de boletos dentro de la carrera.

Pero no se han quedado en eso, gracias al boca a boca de las redes sociales han ido creciendo cada año, y llevan recogidos más de 7.500Kg en seis años, teniendo un gran boom en los últimos tres. Los 1.500Kg de comida de este año van al comedor social de la capital navarra, París 365.

Gorka, un amigo de José Ramón (el auténtico cabecilla de toda esta cuadrilla solidaria), empezó a buscar regalos para llamar más a un a la gente consiguiendo, en 2018, 4300€.

La ayuda no llega solamente de los asistentes ese día, sino que la compra de boletos para las rifas es a nivel nacional. Para que os hagáis una idea, este año han recaudado 4.700€ y han tenido 220 premios. Además han colaborado con una cesta de productos con Xabier Luna, bombero de Pamplona y residente en Tudela, muy implicado en proyectos sociales en países menos desarrollados. Han tenido una rifa de boletos para Markel y siguen ayudado a Olatz, una chica de San Sebastián con parálisis cerebral cuyo proyecto sigue activo hasta mayo. Pero es que la Ziordiko Runnig es una rompe récords y en 2019 han tenido 135 patrocinadores.

Detrás de todas estas cifras de vértigo, nos encontramos con una carrera mimada por los asistentes y muy querida. Si vas y quieres competir… puedes, pero ojito con la cuesta del kilómetro 2, que hay que subir tres veces. Siempre vas a tener animación en el recorrido, aunque como ha ocurrido este año caiga una buena chaparrada.

Este año los más rápidos, en el circuito de 6,8K, fueron Javier Nagore con 23’45” entre los chicos e Izaskun Beunza con 28’26” entre las chicas.

También nos encontramos carreras para las más pequeños, que se van encantados con su medalla, y es que los niños tienen hasta su propia bolsa de corredor que le sacaría los colores a más de una carrera de adultos. Y una marcha de 2k para todos aquellos que son más de andar.

Si con la animación no te han convencido, si tampoco lo han hecho los paisajes, ni la gente, ni el ambiente festivo que hay o las duchas con agua calientes, aún les queda la baza de la post carrera y es que en el frontón se prepara una merienda para todos los participantes que parece el banquete de alguna boda, porque ahí no para de salir comida.

Con todo esto solo podemos recomendaros que en 2020 os apuntéis, la inscripción solo son 4Kg de comida para los adultos y 2 para los niños, porque no os defraudará y os quedaréis con ganas de apuntar los días que faltan para la siguiente. Nosotros tenemos claro que el año que viene, y hasta que José Ramón quiera, ahí estaremos.

Galería de fotos por Carlota Pujades

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