La ultra de Patricia González con la diabetes

Conocimos a Patricia González el año pasado, durante los eventos previos al Maratón Internacional Ciudad de Logroño. En una mesa redonda, con los micrófonos de Maratón Radio, descubrimos junto a Patricia a otras dos valientes corredoras como son Laura Rivas y Fani Davalillo que nos contaron sus historias de superación que han conseguido en gran medida gracias al deporte de correr.

Patricia González es una corredora bilbaína habitual en las pruebas riojanas. Ha sido la vencedora en dos ocasiones del Maratón Internacional Ciudad de Logroño (2015 y 2017) y subcampeona de la Rioja Ultra Trail en 2015.

Si sus victorias ya de por sí tienen mérito, lo es aún más el hecho de que Patricia padece diabetes tipo 1 desde los cuatro años. Su tipo de diabetes se caracteriza porque su sistema inmune destruye las células beta del páncreas y le crea un déficit en la producción de insulina. Este tipo de diabetes es crónica y depende de insulina inyectada a diario para mantener el nivel de azúcar en sangre. Su diabetes se diferencia del tipo 2 en que no está originada por una mala alimentación o por una vida sedentaria.

Sin embargo, la diabetes no ha sido un impedimento para que Patricia se haya marcado exigentes objetivos deportivos. De hecho, con estos objetivos ha querido demostrar a la sociedad que la diabetes no es un impedimento para afrontar grandes retos como bien dice su lema “los límites los pones tú, no la enfermedad”.

Con el fin de hacer más visible todavía la normalización de la diabetes en el deporte, Patricia fundó el Team One, un equipo de deportistas cuyos miembros son diabéticos. Entre los retos conseguidos por este equipo, destaca el conseguido en octubre del año pasado con el ’24 hours non stop – por la cura de la diabetes tipo 1’, una prueba benéfica en la que 20 miembros del Team One corrieron en menos de 24 horas en una pista de atletismo la distancia de Bilbao a Tarifa: 1.184 kilómetros.

Tras ganar el Maratón Internacional Ciudad de Logroño el año pasado y de lograr el reto ’24 hours non stop’ Patricia venía a La Rioja con ilusión para disputar por tercer año consecutivo la Rioja Ultra Trail. Le acompañaba su compañero de equipo Samuel Díaz, habitual como Patricia en esta ultra de montaña.

La primera etapa de la Rioja Ultra Trail era una contrarreloj individual de 13 kilómetros con salida en la Bodega Institucional de la Grajera. Esta primera etapa iba a ser solo un aperitivo para las duras etapas que les esperaban los dos días siguientes. Los corredores debían superar en esta etapa el pico del Águila, de 657 metros de altitud, y el monte de La Pila, con una altitud de 565 metros.

Patricia González tuvo su salida en esta contrarreloj a las 19:03:30 horas, corriendo a ritmos cómodos de 4:40mins/km durante los 3 primeros kilómetros. A partir de ese momento comenzó a tener malas sensaciones. Su nivel de glucosa en sangre estaba cayendo en picado. Tomó tres geles para intentar recuperarse, pero al llegar a la base del pico del Águila cayó desplomada sin conocimiento.

Varios corredores trataron de ayudarla ofreciéndole más geles, pero ella necesitaba algo de efecto más rápido como una bebida isotónica. Andoni González, miembro de la organización que se encontraba en lo alto del pico, fue informado del incidente y voló peña abajo con un Powerade para asistirla. Después de unos minutos, Patricia pudo volver a reanudar la marcha acompañada de Andoni que no la abandonó hasta lo alto del Águila y se aseguró que podía continuar. Todavía quedaba por superar el monte de la Pila antes de llegar a meta, un recorrido que Patricia lo hizo trotando para finalizar a las 20:39 de la noche.

Su enfado por el resultado se unía al desconcierto por desconocer la causa de esta bajada de azúcar a pesar de haber pautado con meticulosidad sus comidas y sus dosis de insulina. Comenzó a sospechar que su bomba de insulina no estaba funcionando de forma adecuada a pesar de no mostrar ningún error.

La segunda etapa al día siguiente era una dura prueba de 24,7 exigentes kilómetros por la Sierra de Cameros. En esta etapa Patricia decidió no forzar y recorrerla a ritmos lentos y disfrutarla. Su compañero Samuel Diaz no se separó de ella durante todo el recorrido y, a pesar de que sufrió varias hipoglucemias durante la carrera, pudo llegar a meta con mejores sensaciones que el día anterior.

Tras finalizar la carrera de ese día, la bomba de insulina comenzó a mostrar mensajes de error. Efectivamente, su bomba de insulina estaba en mal estado y le había suministrado insulina erróneamente provocándole las hipoglucemias.

Después de consultar en el 112 dónde podrían prestarle una bomba de insulina y acudir al Hospital San Pedro de Logroño para buscar una solución sin respuesta, por la noche decidió abandonar la prueba y regresar a su casa en Gorliz.

Tras dos días agotada y con un alto grado de frustración, hoy ha vuelto a sentirse aliviada al recibir una bomba de insulina nueva. “Da mucha rabia que siendo tan ordenada, habiendo entrenado tanto y habiéndome esforzado, por algo ajeno a mi control, todo a la porra y lo peor es que me podía haber pasado algo grave.” Nos ha relatado esta mañana Patricia.

Sin embargo, a pesar de la experiencia de este fin de semana, Patricia González ya mira al futuro con optimismo “Este año no me pierdo la maratón de Logroño. Además me viene muy bien como tirada larga para la Hiru Handiak que la tengo el 20 de octubre.”

Estamos seguros de que Patricia recuperará el ánimo y las fuerzas y la volveremos a ver pronto en competición. En Logroño la esperamos el próximo 7 de octubre.

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