Patricia Urquía: “He tenido meses realmente jodidos en los que me he llegado a plantear si podría volver a la pista”

Patricia Urquía es en la actualidad la mejor velocista riojana en 100 y 200 metros tanto en pista cubierta como al aire libre. En la pasada temporada fue campeona de España Sub23 de 200ml en pista cubierta en Salamanca y una semana después campeona de España absouto de 200ml en Pista cubierta en Antequera, donde batió el récord de La Rioja. Además de este récord, posee también el récord absoluto de La Rioja en 100ml al aire libre, conseguido en Finlandia en 2018, y el de 200m al aire libre conseguido el mismo año en Getafe.

En mayo, en Castellón, durante el Campeonato de España Universitario, fue plata en 200ml representando a la Universidad Autónoma de Barcelona. En el nacional Sub23 al aire libre, celebrado en Tarragona el último fin de semana de junio, se proclamó subcampeona de España. En el Campeonato de España absoluto al aire libre celebrado en La Nucía a comienzos de septiembre fue quinta en 200ml. Finalizó la temporada cuarta en el ranking nacional absoluto y Sub23 de 200m en pista cubierta, y decimocuarta absoluta al aire libre.

Fue en el Campeonato de España de La Nucía el pasado mes de septiembre cuando a Patricia Urquía se le vio por última vez en competición. En la presente temporada ha sido la gran ausente en pista cubierta a la que debería haber acudido para revalidar el título de campeona de España de 200m. Para algunos, esta ausencia no ha pasado desapercibida, preguntándose y preguntándonos qué le pasaba a Patricia Urquía. En las redes sociales la atleta logroñesa, que continúa en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat del Vallés, se muestra luchando contra una lesión de la que no parece estar siendo fácil recuperarse.

Para saber más, acudimos a ella con el fin de que nos cuente cuál es el alcance de su lesión, cómo está siendo la recuperación y cuándo la volveremos a ver en la pista.

Aunque el parón total ha sido visible durante esta pista cubierta, llevo un año y medio peleando con la lesión. Durante una concentración con la selección española en noviembre de 2018 me quedé ‘clavada’ de la espalda. Allí me trataron los fisios, y al volver al España pude entrenar con normalidad durante una semana, hasta que volví a recaer. Aquí decidimos hacer bien el proceso de recuperación y conseguí hacer una competición un par de semanas antes del Campeonato de España sub23 de pista cubierta, aunque no fue una gran marce me dio confianza para competir… Y conseguí ganar los dos campeonatos de invierno, tanto sub23 como el absoluto. Asique tampoco nadie se percató mucho que había sido un inverno prácticamente en blanco.

Comenzábamos a entrenar Aire Libre en buena forma, pero al mes tuve una recaída. Si no recuerdo mal, fue un parón de un par de semanas y volví. Obviamente el problema no estaba resuelto y pasé así toda la temporada de verano, desde abril hasta septiembre. Fueron meses muy duros, ya que tenía que convivir con el dolor y no conseguía encadenar más de dos semanas seguidas de entrenamiento. Por A o por B, o por incluso alguna recaída fuerte, tenía que parar, pero nunca lo hacíamos lo suficiente y acabé con dolor hasta en la rodilla y varias visitas al hospital. Muchas pruebas, pero pocos resultados y ninguna solución. En la Nucía estaba ya bastante mal, tenía que ir al fisio antes y después de cada carrera, y durante ese último mes me tuve que vendar cada día antes de entrenar.

Después del absoluto lo tuve claro, no pensaba volver a pasar por esa situación, así que empezamos mi recuperación en manos de mi fisio Miquel Àngel Cos (Jefe del Departamento de Fisioterapia del CAR de Sant Cugat). Van 6 meses, muchas más pruebas, visitas a hospitales, y por fin, un especialista, que me ha sabido decir qué tengo, y cómo solucionarlo. He pasado el mes de febrero con medicación y ha mejorado la espalda. Ahora estoy pendiente de un último (espero) paso por el hospital.

Acerca de la recuperación “Está siendo larga y lenta, es un proceso bastante duro. En estos seis meses he visto como cambiaba mi cuerpo en muchos aspectos. En septiembre empecé solo con ejercicios asistidos en el fisio, durante 4 meses hicimos todo el proceso bien y con calma, hasta ir adaptando la carrera y el impacto (pasados más de 3 meses). Pero al intentar volver de verdad, hacer ‘entrenos normales’, vimos que el cuerpo no reaccionaba como esperábamos (principios de enero) y hubo que volver a parar, volver a la piscina y buscar una solución mayor. Vimos que solo con fisioterapia no me iba a recuperar y necesitábamos ayuda médica.

Tres veces más en este tiempo fueron las que intenté volver a correr, volver al impacto, pero cuando creíamos que el cuerpo ya estaría preparado resultaba que no. Olvidamos muy fácil lo que supone los entrenamientos a los que nos sometíamos cada día antes. Para mí, era normal, pero resulta que no lo es y después de tantos meses haciendo muy muy poco trabajo y siempre alternativo (piscina, bici, elíptica, y ejercicios de fuerza muy diferentes y mucho ms light) el cuerpo se acostumbra y se resiente rápido.

Actualmente, estoy volviendo al impacto, estoy bastante animada e intentando hacer las cosas bien, esperamos que a la cuarta vaya la vencida.

Las lesiones pasan factura anímicamente a los atletas “A nivel anímico ha sido una guerra y una autentica montaña rusa. Durante toda la temporada de verano pasada, la verdad que solo iba cuesta abajo, me encontraba mal, me generaba ansiedad competir e incluso bajar a entrenar. Olvidé porqué este deporte era mi vida y durante un tiempo fue para mí una cárcel. Tuve que empezar a ir al psicólogo cada semana y me ayudó bastante. Sigo visitándolo de vez en cuando. Ahora, hasta tengo dudas de hasta qué punto me frenó el dolor y hasta dónde influyó más el miedo y la cabeza durante la pasada temporada.

Una vez pasado septiembre y encaminando la recuperación, ha habido muchos cambios, días que ves que todo avanza y luego la vuelta a la realidad, que no muy cariñosamente me devolvía al pozo. Cada vez que me dejaban volver a correr era una alegría, pero del mismo modo, después llegaba algún dolor que me decía que el cuerpo aún no estaba preparado, o que nos habíamos pasado de volumen y me tocaba volver a parar.

Es difícil de explicar, pero durante muchos meses, solo me hacían pruebas, no sabían exactamente que tenía ni cómo tratarlo, y obviamente, cuánto tiempo tendría que estar así. Y en esos momentos te sientes totalmente perdida y en muchos de esos momentos, también sola. Porque nadie va a estar por ti, y tener a mi familia lejos tampoco ayudaba.

No voy a mentir, he tenido meses realmente jodidos, en los que me he llegado a plantear si de verdad vale la pena, o si en algún momento podría volver a la pista, y no tener a nadie que te conteste a esas preguntas… es difícil.

Ahora estoy bastante mejor. Desde hace poco más de un mes que hablé con Bruno (médico especialista de columna) ya sé exactamente qué me pasa y aunque no sea agradable, saber lo que es relaja. Se han ido contestando preguntas que estaban sin respuesta y además estoy volviendo a la pista. De momento (cruzo los dedos) sin dolor.

El regreso de Patricia Urquía puede estar cerca y queremos saber si ya hay fecha “Si me lo preguntas hace una semana te hubiese dicho que sí, el 25 de abril, primera jornada de Liga Nacional. Pero el pasado viernes al ir a ver a mi médico, me dijo que estaba en lista de espera, más tiempo del que esperábamos y no sé cómo afectará eso a mi vuelta.

No sé si estaré allí, no te digo que iré, pero tampoco que no. Supongo que, como todo este último año… ‘es cuestión de tiempo’.

Esperando que ese tiempo sea el más corto posible, deseamos a Patricia Urquía una completa recuperación que nos permita volver a disfrutar de esta riojana en competición.

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